DESMALVINIZACIÓN

Ahora, como ya lo pretendieron hacer con Malvinas, pretenden "desubmarinizarnos" . No lo permitamos y preguntemos por siempre ¿Adonde están los 44?

viernes, 11 de septiembre de 2009

Cordoba : Documento del plenario de la militancia del 22 de Agosto 2009 en OSPLAD

“EN DEFENSA DEL PROYECTO NACIONAL Y POPULAR”

La reconstrucción de la Nación descansa en un proyecto colectivo

INTRODUCCION

A pocos meses del Bicentenario de la Revolución que en aquel año de 1810 inició el camino de la independencia en América Latina, las ideas de San Martín y Bolívar vuelven a replantearse, de la mano de una fuerte tendencia a la unidad, que permita a nuestras naciones, otrora balcanizadas, por la acción de las grandes potencias extranjeras y sus cómplices internos, resurgir y encarar el siglo XXI con independencia económica, justicia social, salud, educación y bienestar para nuestros pueblos.

Nuestra provincia, centro geográfico del país, ha sido referencia política de propuestas populares en distintas ocasiones: Cuna de la Reforma de 1918, que significó la democratización y apertura de las universidades para los sectores más postergados, sede de importantes empresas del estado nacional como IME, IAME y la Fábrica Militar de Aviones, hoy recuperada por el estado nacional, que contribuyeron a la conformación de un extraordinario polo industrial durante la presidencia del Gral. Perón; también encabezó las luchas por la el retorno a la democracia después de 1955. Así, el movimiento obrero nacional prohijó los programas de Huerta Grande y la Falda y en 1969 fue factor esencial en el estallido de El Cordobazo, junto a las fuerzas progresistas del pueblo que facilitaría el llamado a elecciones de 1973. Las luchas no fueron incruentas, numerosos compañeros cayeron en ellas, defendiendo siempre los ideales de la justicia social, la soberanía económica y política.

El pueblo argentino, luego de la crisis de hegemonía neoliberal expresada en el 2001, y que alumbrara en el 2003 con Néstor Kirchner el camino de la disputa de ese poder hegemónico, tarea continuada por nuestra presidenta, poniendo de nuevo en el centro de la escena política los intereses Nacionales y Populares, inició la dura tarea de reconstrucción del país, devastado por la aplicación del modelo neoliberal en lo económico, social y político que se inició con la dictadura de 1976. Modelo que se caracterizó por la dependencia política de los centros de poder mundial, en particular los organismos financieros internacionales, por la pérdida de la capacidad de definir políticas autónomas en función de las necesidades del pueblo argentino y de un proyecto de liberación nacional.

Los nuevos signos de los tiempos reclaman defender el camino iniciado profundizando el combate a la pobreza, a la exclusión, a la precarización laboral, a la desocupación, al retroceso educativo, a la destrucción de la industria nacional y a las desigualdades que comprometen nuestro futuro.

Las políticas neoliberales, inmersas en un capitalismo salvaje que profundizaron la pobreza y la desigualdad de los pueblos, intentaron someter y destruir los estados nacionales dejando a nuestra patria en un grado importante de indefensión. La clase trabajadora, con sus millones de desocupados y precarizados, es la que sufrió el peor embate. Claro ejemplo de ello es que la participación de los trabajadores en el producto bruto interno pasó del 50 % a principios de la década de 1950 al 20 % en 2001. En 1975 había en nuestro país 22 millones de habitantes y 1,3 millones de personas pobres. Es el momento donde la región atraviesa uno de sus mejores momentos de unidad, que se ha expresado en la constitución de la UNASUR. Y el fortalecimiento de organismos que nacieron solamente con una finalidad económica y que se han ido transformando en un instrumento para el desarrollo de las naciones del sur del continente.

Grandes pasos se han dado en estos tiempos tendientes a lograr una comunicación generada desde esta parte del mundo lo cual se ve plasmado en Telesur , y se avanza en la creación del Banco del Sur , herramienta indispensable para generar el desarrollo. Sin embargo, los grupos de poder internacional no abandonan su afán de dominación. El ALCA fue derrotada en Mar del Plata, pero intentaron provocar una guerra con Ecuador a través de Colombia, invadiendo territorios y asesinando. Luego siguieron con la masacre de campesinos en Bolivia buscando la guerra civil y la secesión de “la medialuna boliviana”. Todos episodios resueltos por primera vez en la historia por los países de la UNASUR sin injerencia de países extraños a la región.

Vivimos en el continente más desigual del mundo. En Argentina siguió aumentando la brecha entre quienes mayores ingresos tienen y quienes menos tienen y eso se ve lamentablemente, no sólo reflejado en los fríos números de las estadísticas, sino cuando caminamos los barrios de las distintas ciudades, donde se puede observar la cantidad de argentinos que no gozan de una vida digna. Por eso para realizar definitivamente el cambio de modelo, es necesario acumular el poder político suficiente que permita enfrentar la alianza de intereses antinacionales locales, con los centros internacionales de poder económico y político.

LOS TRABAJADORES Y LA ORGANIZACIÓN POPULAR

Sin poder político popular, será imposible enfrentar el proyecto antinacional de sumir a la Argentina en la globalización que depreda los pueblos, las culturas y los recursos. El movimiento obrero aporta al cambio de modelo iniciado en el 2003 desde donde se sucedieron: los derechos humanos, la recuperación de la memoria y el castigo a los genocidas como política de estado; la anulación de las leyes de obediencia debida, punto final e indultos; la renovación de la Corte Suprema, la derogación de la Ley Banelco de flexibilización laboral, la estatización del Correo Argentino, Aerolíneas Argentinas y la Fábrica Militar de Aviones; la política previsional de inclusión y la movilidad jubilatoria, la previsión social estatal y eliminación de las AFJP, aumento del presupuesto para educación, la Cumbre de las Américas en Mar del Plata que le dijo no al ALCA: las medidas para enfrentar la crisis internacional; la reducción de la desocupación; las modificaciones a la leyes laborales; el proyecto de ley de medios audiovisuales; la política de integración con Latinoamérica, las retenciones al sector agroexportador; etc.

Hoy los trabajadores organizados, los sectores populares y progresistas, y en especial los excluidos por el neoliberalismo, estamos obligados a no dejar desviar el eje de la discusión central, que es definir los caminos por donde debe transitar nuestro país, que es sin dudas reconstruir el Estado de bienestar, recuperar cada vez más el rol del Estado y de la política como herramienta esencial para producir las transformaciones necesarias. Sobre todo hoy, ante los desafíos que nuestro país debe asumir por imperio de la inédita crisis internacional. El movimiento obrero organizado hoy está ocupando su lugar en la política, la de verdad. La que discute en la mesa donde se puede negociar; no en la que impone, como la de los sectores que responden únicamente a sus intereses, la mesa de enlace, la AEA, UIA , los únicos que aumentaron en los últimos años, acumulando riquezas fabulosas- erigiéndose en dueños de la patria y de sus símbolos. El movimiento obrero organizado junto a los sectores populares y organizaciones sociales del pueblo, se define a favor de la profundización del modelo, siendo consciente que es la alternativa para saldar la deuda social pendiente y acercarnos al modelo estratégico de la solidaridad, la defensa de nuestra cultura, nuestros recursos, de la justicia y la igualdad. Para ello será necesario acumular poder político para modificar la relación de fuerzas frente a los intereses antinacionales locales que pretenden desandar el camino y volver a las recetas del ajuste permanente monitoreadas por el FMI.

El proyecto de país justo, libre y soberano se construye con la participación activa del movimiento obrero y los sectores populares, sin ignorar a nadie y reconociendo a quienes son la base fundamental de la construcción de la riqueza y la garantía de un pleno empleo, salarios dignos, educación, salud y vivienda para todo el pueblo, alejados definitivamente de las recetas con las que se entregaron nuestros recursos naturales, las empresas públicas y la banca estatal. Por eso elegimos a los hombres y mujeres comprometidos con los humildes, con los trabajadores y a los que avala su historia personal. No son individuos, son las políticas que llevarán adelante. Recuperar la política, lejos de su banalización o tergiversación y el valor de las palabras será la tarea fundamental de los representantes de los trabajadores y el pueblo. Solo será posible la construcción de un nuevo modelo social, económico y político, y la reconstrucción del estado, con la participación activa y organizada de los trabajadores. Únicamente así será realidad la justicia social.


La realidad hoy: la restauración conservadora

En el marco de un proceso con dificultades y contradicciones, en el que habíamos logrado avanzar en aspectos importantes que alentaban la posibilidad que el modelo neoliberal de los noventa fuera superado, se produce un fortalecimiento de los sectores beneficiarios de aquella etapa que no están dispuestos a aceptar ninguna medida que cuestione sus privilegios y por el contrario propugnan: - Devaluación de la moneda nacional - Eliminación de las paritarias y congelamiento de los salarios nominales - Fin de los acuerdos de precios y desregulación de los mercados - Disminución de los impuestos a los sectores concentrados del poder económico - Reducción del gasto público. Solo debemos remontarnos unos pocos años atrás, para recordar las consecuencias que tienen sobre los trabajadores y los sectores populares, en especial a los expulsados del sistema, estas políticas económicas: -Alientan un proceso inflacionario de los productos de primera necesidad -Congelan el salario por la eliminación de las paritarias que, sumado al aumento de los precios, conducen a una pulverización del salario reduciendo el poder de compra de los asalariados - Reducen el gasto público-menos salud, menos educación, menos participación del estado en la regularización de los precios de la economía- -Vuelta al FMI y al endeudamiento externo del sector público para sostener un incremento mayor en la rentabilidad de los sectores de poder concentrado de la economía-

En síntesis:

QUIEREN RETOMAR UN MODELO DE CONCENTRACION ECONÓMICA CON EXCLUSIÓN SOCIAL QUE YA PREDOMINO DURANTE LA DECADA DE LOS NOVENTA Y EL MODELO DE CONVERTIBILIDAD.

Esta restauración conservadora tiene su correlato en la realidad política de Latinoamérica, siendo muestra de ello el intento de EE, UU. de instalar bases militares en Colombia, la reactivación de la IV flota de guerra de aquel país y el golpe de estado perpetrado en Honduras. Lo cual constituye un peligro amenazante para los pueblos de esta parte del mundo

EN CORDOBA

En sintonía con esa línea de pensamiento el Gobierno provincial decide y sólo a manera de ejemplo:

Continuar con la rebaja del 30% para todos los contribuyentes sin considerar la capacidad tributaria, negándose reiteradamente a revaluar los inmuebles. –
Condonar la última cuota del impuesto inmobiliario rural del 2008 –
Dejar de percibir 326 millones de pesos en promociones impositivas al sector privado, subsidios a las automotrices y Call Centers.

El análisis breve y sintético de las políticas del gobierno provincial demuestra que es falaz el argumento que no hay plata. Ha resuelto no cobrar impuestos a los sectores que más se enriquecieron en los últimos años y descargar el pesa de esa decisión sobre los salarios de los trabajadores dependientes del estado provincial y afectando de un modo creciente la calidad de los servicios públicos. En este escenario difícil de la realidad cordobesa, nos proponemos: Exigir al Estado Provincial que asuma su rol de garante del funcionamiento de los servicios públicos, como son la educación, la salud, la justicia, el transporte, el agua, las comunicaciones, la seguridad social, etc. Por esto proponemos actuar organizadamente contra el deterioro de los servicios esenciales para el pueblo de Córdoba, en especial de los más desprotegidos.

POR ELLO Nos organizaremos junto a los sectores populares en defensa de la dignificación del trabajo y del salario. Lucharemos y reclamaremos con unidad y organización los derechos salariales, sociales, laborales y sociales, vinculándolas a las demandas del conjunto del pueblo de Córdoba, junto a todas sus organizaciones que lo expresan hoy.

Definimos:

LA PERTENENCIA AL FRENTE PARA LA VICTORIA BUSCANDO SU FORTALECIMIENTO Y DESARROLLO.
LA EDUCACION COMO DERECHO SOCIAL Y NO COMO UNA MERCANCIA
LA SALUD COMO UN DERECHO UNIVERSAL
ROL DEL ESTADO COMO PROMOTOR Y ARTICULADOR DE POLITICAS SOCIALES INCLUSIVAS.

CONVOCAR A UN NUEVO ENCUENTRO DONDE SE FORMALIZARÁ EL DOCUMENTO DEBATIDO.

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