martes, 20 de enero de 2015

¿A quién le conviene que Nisman esté muerto? Muy buen análisis de Mariano Saravia

En principio, es difícil hablar con la muerte tan reciente, por respeto al propio Nisman. Pero creo que cuando no hay mucha información concreta, uno se tiene que preguntar a quién beneficia y a quién perjudica un hecho. 

Este hecho evidentemente a quien más perjudica es al gobierno nacional, al cual lo que le convenía era que Nisman intentara explicar la denuncia de la semana pasada sobre supuesto encubrimiento. Una denuncia que no tenía ningún sustento, y no dicho por alguien del gobierno, sino por el propio juez de la causa Rodolfo Canicoba Corral, por las organizaciones involucradas (principalmente familiares de las víctimas de la Amia), por Interpol y por los gobiernos de terceros países. Si hubiera una mínima posibilidad de que Argentina estuviera encubriendo a la República Islámica de Irán en un caso de terrorismo, Obama ya nos estaría enviando a los marines. De hecho, la guerra civil que sufre Siria desde hace varios años y que ya ha dejado más de 200 mil muertos tiene como origen el alineamiento del presidente Bachar Al Assad con Irán. Muy por el contrario, la reacción de la comunidad internacional respecto a la gravísima denuncia de Nisman contra el gobierno argentino fue de absoluta indiferencia. Sería importante hacer un poco de memoria para contextualizar lo que está sucediendo. El atentado contra la Amia fue el 18 de julio de 1994, luego del atentado contra la Embajada de Israel de 1992 y antes del asesinato de Carlos Menem hijo de 1995. El antecedente directo era la participación de Argentina de la Primera Guerra del Golfo y el alineamiento acrítico del gobierno de Carlos Menem con el de George Bush padre, lo que se dio en llamar la política de “relaciones carnales”. 
Luego del atentado (el mayor de la historia argentina, con 85 víctimas), vinieron 10 años fatales, que quizá expliquen que nunca se llegue a la verdad total, con el encubrimiento político y judicial del ex juez Galeano incluidos. 
Con la llegada de Néstor Kirchner al gobierno hay un giro total en el tema, con dos puntos centrales. Por un lado, en lo judicial se crea la unidad fiscal especial, a cargo de Alberto Nisman. Por el lado político, a partir de 2003 no hubo una sola asamblea general de la ONU en la que primero Néstor y después Cristina, no reclamaran, como punto central, por la colaboración de Irán en cuanto al caso Amia. 
Lamentablemente por el lado judicial, el fiscal especial Nisman tampoco avanzó nada en los siguientes 10 años.
Como digo, es difícil hablar de un muerto, pero en este caso la información en cuestión es importante, y lamentablemente hay que resaltar que Nisman era un hombre que respondía directamente a la CIA y a la Embajada de Estados Unidos, y a cierto grupo de los espías argentinos recientemente desplazado del la Side. Está todo en decenas de cables dados a conocer por Wikileaks y Julian Assange, y recopilados en el libro de Santiago O‘Donnell: Argenleaks. 
En torno al caso Amia se mezclan muchos intereses y poderes internacionales. En definitiva, creo que pueden haber sido muchos los que incitaron a Nisman al suicidio. Pero el último que haría algo así, creo yo, es el gobierno. 
En el medio, es un asco el aprovechamiento mediático y político que están haciendo de esta muerte. Lamentablemente nos tenemos que ir preparando para esto porque va a continuar increscendo. Es terrible ver cómo ciertos periodistas y políticos no dudan un instante en lucrar con la sangre de la gente, sea el caso Charlie Hebdo, el del atentado a la Amia o la muerte de Nisman.

1 comentario:

  1. Ahora la contra quiere que el gobierno deje de lado la denuncia de Nisman porque le quema y trata de marcar la agenda con la muerte del fiscal.

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